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Cuando asistí a la Universidad
de Washington en los EE.UU. recuerdo cómo los profesores
y consejeros de la facultad nos motivaban para tener éxito
en la vida. Piense en el éxito, trabaje para el éxito,
pruebe el éxito, sea exitosa. Solamente ahora comprendo
cómo en la actualidad, esa preparación ha sido
la más importante para el trabajo más difícil
de mi vida.
Ahora estoy segura que esa fue la razón por la cual
yo no me detuve ni por un momento, después de haber
conocido el diagnóstico de mi hija que entonces tenía
2 años. " Ella tiene síntomas de Autismo,
Ella nunca va a aprender a hablar, Ella estará aislada
de la familia y amigos, Ella vive en su propio mundo, acostúmbrese
a esto y encuentre una forma para que se la cuiden por toda
la vida".
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NO, NO, y NO, Ella
va a aprender; Ella hablará y aprenderá lo que
es el amor y cómo compartirlo PUNTO. Yo nunca me preparé
para ser una persona fracasada, no acepto que las cosas sean
como son. Dios me bendijo con inteligencia y por lo tanto,
la voy a usar para tener éxito con mi niña. |
Gracias a Dios y a personas como el Doctor Ron Leaf y el Doctor
John McEachin quienes durante muchos años trabajaron con
un pionero como el Doctor Ivar Lovaas, quien salió adelante
para ayudar a tanta gente con problemas de Autismo y gracias a madres
como Catherin Maurice quien tuvo el coraje de intercambiar su historia
Déjame Escuchar Tú Voz con miles de personas y así
traer a la luz lo exitoso, apropiado y funcional del Tratamiento
de Intervención para niños Autistas. Si no fuera por
ellos, yo pienso, habría caído en la desesperación
con la noción de que había fallado.
Hace cinco años el Doctor Ron
Leaf aceptó mi invitación para venir a Cartagena
(Colombia) para trabajar con padres de familia, profesionales y
estudiantes en el proceso, paso a paso, de cómo enseñar
a mi hija y a muchos otros niños a Aprender. Después
de observarlo transformar a un niño gritando sin obedecer
o cumplir instrucciones, en un niño que escucha, responde
y ríe, en minutos, yo sabía que estaba en la dirección
correcta. Pero tres días de su magia no producen un mago.
Han sido muchos minutos, de muchos días, de muchos meses
y varios años los que han hecho la diferencia; además,
su guía y consulta y desde luego su Libro A Work in Progress,
nos han dado la magia que necesitábamos para traer no sólo
a mi hija, si no a muchos niños que han pasado a través
de los Talleres de la Fundación E.S.C.O., transformándolos
en cariñosos, estudiosos y divertidos.
Los últimos cuatro años en la fundación E.S.C.O.
han sido particularmente alentadores, viendo a padres llorar cuando
escuchan a sus niños responder por primera vez y pronunciar
palabras después de años de silencio, entrenando profesionales
sedientos de dirección para lograr enseñar a sus pequeños
pacientes; mis pequeños talleres de entrenamiento en los
pueblos, provincias.... todo esto dio fuerza a mi convicción
y a veces obsesión, de intercambiar éste exitoso trabajo
con personas de habla española, donde quiera que esas personas
vivían o residían.
Parece injusto que padres de familia en los países industrializados
y la gente que tiene los medios para viajar, tengan acceso a un
tratamiento para Autismo que ha sido comprobado como exitoso, mientras
que muchos otros padres y profesionales en América Latina
quedan en la oscuridad. La traducción del Libro A
WORK IN PROGRESS al español Esperanzas para el Autismo
- Un Trabajo en Progreso es un paso más en el movimiento
por los derechos de todos los niños Autistas, para que ellos
puedan recibir tratamiento apropiado, no importa dónde vivan
o cuál sea su estado financiero.
El Doctor Ron Leaf & el Doctor John
McEachin en su libro Esperanzas
para el Autismo le dará la perspectiva y las herramientas
necesarias para crear su propia historia exitosa. Con el Libro en
Español le presentamos el conocimiento; ahora es a usted
a quien le corresponde marcar la diferencia para hacer lo que más
pueda por su niño en su lucha por aprender y ver resultados
maravillosos, que harán de cada paso el equivalente a mil
saltos.
Me gustaría dedicar la presentación de este Libro
a todos los niños que me han enseñado paciencia y
el verdadero significado de comportarse bien; Diego, que pasó
de ser a los cinco años un niño sin obediencia, sin
vocabulario y agresivo, a un niño de ocho años actuando
coherentemente y asistiendo a una escuela privada y Carlitos, un
niño de seis años, quien durante dos años y
medio realmente probó mi habilidad de darle la mínima
atención posible cuando estaba con pataletas, negándose
a pronunciar una sola palabra, totalmente resistente a una instrucción
en un mundo de rituales.
Hoy me crea un placer enorme verlo reír, haciendo chistes
y jugando fútbol con sus compañeros. Ciertamente sus
profesores de la escuela privada nunca se imaginaron que cuatro
años antes fue diagnosticado Autista.
Finalmente, la Princesa de Princesas, ARIELLA,
el Pequeño Angel que me enseñó el verdadero
significado del éxito, que en este momento me está
llamando del primer piso mamá, mamá, te estoy llamando
mamí. Parece que ella y sus dos amiguitas, que durmieron
anoche en la casa, acaban de comerse todos los bizcochos que les
preparé: puedes hacer más? pregunta, sonriendo con
sus varios dientes que le faltan, me dice yo te amo mami.
No hay necesidad de decir que esto trae lágrimas a mis ojos,
mientras que estoy preparando otros 50 bizcochos.
¡Sí hay Esperanzas para
el Autismo!
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